Página de Música: instrumentos
Los instrumentos de cuerda frotada están hechos de madera. La caja de resonancia se compone de una tapa superior de madera de pino y el resto de madera de arce. La caja va unida al mástil y éste al clavijero. Las cuerdas, sujetas al cordal, se tensan sobre un puente (en el centro de la foto), que las eleva a distintas alturas para que el arco pueda tocar una cuerda cada vez. A ambos lados del mástil se hacen dos orificios de resonancia en forma de ff.
Las cuerdas se tensan girando las clavijas, situadas en el clavijero, que es la pieza que acaba en forma de caracol en el extremo del mástil. A este caracol se le llama voluta.
El arco se compone una vara, sobre la que se tensan las cerdas con ayuda de un tornillo situado en el talón (que es lo que se ve en la foto). Las cerdas están hechas de pelo de caballo. Estas cerdas se frotan antes de tocar con polvo de resina, para que se adhieran a las cuerdas cuando el arco se pasa por ellas, y las pongan a vibrar. El arco se coge con la mano derecha.
Para poder tocar distintas notas, el instrumentista pisa con los dedos de su mano izquierda las cuerdas en diferentes puntos, apoyándose en una pieza alargada de madera de ébano (pieza negra, a la izquierda, arriba), que recorre todo el mástil. Esta pieza se llama diapasón. De esta manera acorta la longitud de las cuerdas: cuanto más se acorta la cuerda, más aguda es la nota.