El contrabajo no suele ser empleado como instrumento solista debido a su sonido muy grave y no ser tan ágil por su gran tamaño. Sin embargo, algunos compositores se han servido de él con humor:
En el Jazz, el contrabajo se suele tocar sin arco, pulsando las cuerdas directamente con los dedos (pizzicato). En medio de una canción se produce un "break": uno de los instrumentos de la banda improvisa un solo y en este caso la batería, el piano y la guitarra acompañan al bajo.
El instrumento de sonido más grave de la familia de cuerda frotada;
mide hasta dos metros y hay que tocarlo de pie o sentado en una banqueta alta.
Su fondo es plano y los hombros caídos, como en la familia de las
violas antiguas.
Las partituras se escriben en clave de fa, pero en realidad suena
una 8ª más grave. En la actualidad tiene 4 o 5 cuerdas, afinadas por
cuartas y no por quintas como el resto de la familia: (do1) - mi1 - la1 - re2 - sol2